Valencia deja en evidencia a Honda y Yamaha
- Migurl Angel Moreno Ponce
- 22 nov 2022
- 3 Min. de lectura
El test de Valencia nos dejó sensaciones muy diferentes dependiendo del equipo.

La gran señalada de las pruebas fue Honda, donde hasta su buque insignia, Marc Márquez manifestó su disgusto con los pocos avances que había hecho la marca del ala dorada. Por cuarta vez en cinco años Honda presentaba un cambio de alineación en la dupla de pilotos del Repsol Honda Team, siendo esta vez el doble campeón del mundo Joan Mir, quien tras la huida del mundial por parte de Suzuki se vio practicamente obligado a dar el salto a la moto naranja.
La otra gran novedad en el plantel de Honda era Álex Rins, cuya historia es muy similar a la de Mir. Proveniente de Suzuki, con quien debutó en 2017 hasta su despedida de la categoría en 2022, también se vio obligado a ir a Honda por la falta de huecos en otras marcas, pero a diferencia del mallorquín, Rins tuvo que conformarse con un asiento en el equipo satélite de la marca japonesa, el LCR Team. Ni Rins ni Mir pudieron declarar después de los test por un tema meramente contractual, quien sí lo hizo fue Marc Márquez.
El ocho veces campeón del mundo habló alto y claro de las evoluciones de Honda. Nunca había sido tan duro en unas declaraciones contra su marca. El catalán nos dejó frases como "para luchar por el mundial tengo que dar un paso adelante, pero la moto debe dar dos" o "llevo años pidiéndole una moto competitiva a los reyes magos, pero parece que nunca llega". Lo único positivo para los japoneses es la evolución física de Márquez, quien recientemente ha vuelto a hacer motocross y practicar pádel, actividades inviables si no hubieran mejorías.
Yamaha decepciona a Quartararo

Tras la marcha de Suzuki solo quedan Honda y Yamaha como representantes niponas. La marca de los tres diapasones no tuvo precisamente un test ilusionante a diferencia de lo que se esperaba tras el nuevo motor estrenado en los tests de Misano de septiembre.
Quartararo salió a rueda de prensa con un gesto poco motivador para sus fans, pues no ha habido grandes mejorías en el motor de la Yamaha, siendo éste uno de los grandes culpables de la pérdida del título en 2022. El francés parece estar nuevamente solo en la lucha por el título, pues tras la despedida del equipo satélite solo queda Morbidelli como compañero de marca del piloto galo y, al igual que en 2022 no parece haber un gran salto adelante en su situación.
Las europeas siguen en su línea
El contraste es notorio respecto a las marcas europeas, quienes han dado un salto adelante respecto al año pasado. Las grandes vencedoras del test son KTM y como no, Ducati. Por su parte, la marca austríaca presentaba hasta tres nuevas caras en sus filas: Jack Miller en el equipo oficial y Pol Espargaró que formará equipo en Gas Gas junto al vigente campeón del mundo de Moto2 Augusto Fernández. Además, KTM ilusionó afirmando haber trabajado junto a Red Bull F1 para traer mejoras aerodinámicas a su moto, las cuales parecen tener efecto. Brad Binder se mostró contento con la evolución de la moto austríaca.
Por su parte Ducati no quiso destapar todo su potencial en el test, aunque realmente no les hace falta hacerlo para saber que aún tienen la mejor moto con diferencia. El vigente campeón del mundo, Pecco Bagnaia se mostró tranquilo durante el transcurso de los test. La marca italiana apenas presentaba dos cambios en las alineaciones de sus equipos: Bastianani en el equipo oficial y la nueva incorporación de Álex Márquez al Gresini Racing Team. Enea se mostró feliz por su paso al equipo oficial, aprovechó para mandar una declaración de intenciones a Pecco: "estoy feliz con que Pecco haya ganado y estaré feliz cuando le gane".

El hombre más feliz en los test fue claramente Álex Márquez, quien pasó de pilotar una Honda "tritura pilotos" a montar la moto campeona de los últimos dos años. El catalán no ocultó su felicidad ante la prensa, sintiéndose aliviado con su nueva montura. La continuidad en el mundial del bicampeón pendió de un hilo en ciertos puntos de la temporada, afortunadamente llegó pronto al "baile de sillas" y aprovechó la subida de Bastianini al equipo oficial para quedarse con su moto. Se espera un futuro prometedor para el ilerdense, quien quizás pueda hacer que su hermano cambie el naranja por el rojo en un futuro.

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