ANÁLISIS | GP de Italia🇮🇹 2022: “MONZA SE QUEDA CON LAS GANAS”
- Soti

- 12 sept 2022
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 13 sept 2022
La descafeinada victoria de Max Verstappen en territorio Ferrari se desarrolló bajo estas 5 claves:
Leclerc no puede con Verstappen
Quién hubiese dicho a principios de año que el piloto que consiguiera 8 poles en 15 carreras y que le sacase 46 puntos a su máximo rival con tan solo tres grandes premios estaría, a falta de 6 citas, a una distancia de 116 puntos por detrás. Pues ese es Charles Leclerc. El monegasco de Ferrari volvió a llevarse una ‘pole position’ en clasificación que intentaría maximizar debido a los 5 puestos de sanción en parrilla que tendría Max el domingo. Sin embargo, aunque parecía que los de Maranello podían rodar rápido en casa, todo era un espejismo propio de la qualy, ya que, en cuanto a ritmo en carrera, el Red Bull de Verstappen volvió a superar a todo y a todos.
La séptima plaza desde la que salía el neerlandés le duró exactamente un parpadeo, ya que una buena salida sumada a la ventaja estratégica de la que disponía por llevar blandos le colocaron tras el monoplaza del poleman en la vuelta 5. Otra mala decisión de Ferrari condenó a dos paradas la carrera de un Charles que entró en la vuelta 12 bajo Virtual Safety Car. Aún así parecía no haber ninguna estrategia para detener al vigente campeón del mundo. Solamente una posible mini carrera de 2-3 vueltas tras la relanzada del Safety Car provocado por el abandono de Ricciardo (McLaren) podían haber cambiado lo inevitable.
Se califica de inevitable porque el justo ganador fue Max, al igual que en las últimas 5 carreras donde se ha llevado la victoria sin importar las cualidades de la pista, ni su posición de salida ni la de sus rivales. Verstappen, de esta forma, cosecha en Italia su 11º victoria de la temporada y podría proclamarse bicampeón del mundo, eso sí, de forma un tanto rocambolesca, en la siguiente carrera (Singapur). Tendría que ganar la carrera y que Charles fuera noveno o peor.
Impecable Russell
¿Nos sorprende realmente George Russell o es que simplemente ya nos hemos acostumbrado a que demuestre un nivel superior con respecto a lo que sus monoplazas pueden ofrecer? Cuando se encontraba en Williams ya realizaba alguna que otra barbaridad como la de meter al peor coche de la parrilla en Q2 y, en algunas ocasiones, en Q3. O incluso ese 2º puesto bajo la lluvia que consiguió el año pasado en Bélgica. Podemos certificar que como mínimo nos llamaba la atención el mote de Míster Consistencia o el dato de que ha quedado 5º o mejor en 14 de las 15 carreras disputadas.
Se acaban también los calificativos para el ‘novato’ británico. Este fin de semana aprovechó las distintas sanciones de los Sainz, Hamilton y Verstappen para salir el domingo en 2º posición y así poder conseguir, como mínimo, una tercera plaza que le permite tocar el podio por segunda carrera consecutiva y por séptima vez en toda la temporada. Sin embargo, su compañero Hamilton también bordó una gran actuación saliendo 19º y acabando en 5º lugar tras los hombres del podio y Sainz.
¿MVPs? Sainz y De Vries
Aunque si realmente hay que destacar dos nombres propios, esos son Carlos Sainz y Nick De Vries (piloto reserva de Mercedes que tuvo que suplir en Williams a un Albon aquejado de una fulgurante apendicitis). Empezando por el madrileño hay que remarcar que salía 18º debido a las innumerables sanciones acumuladas por la casi completa renovación de su unidad de potencia. En la salida consiguió algunas posiciones y con el transcurso de la carrera sumado a la excelente estrategia a una parada de medios-blandos le colocaron a un paso de hacerse con el podio. La aparición del Safety Car y su posterior no relanzada le impidieron alcanzar a Russell.
Por otro lado, el neerlandés campeón de la Fórmula E de 27 años tuvo una increíble actuación. Habiendo pilotado para Aston Martin el viernes en los Libres 1, tuvo que suplir para los Libres 3, para la qualy y para la carrera a Alex Albon en Williams. No solo pudo colarse en Q2 el sábado, sino que además, el domingo, al salir 8º, consiguió mantener la posición en la salida para así pelear el resto de la carrera con el grupo medio conformado por los Zhou, Gasly, Norris y Ricciardo y así poder acabar en novena posición con un botín final de 2 puntos, es decir, 2 puntos más que el total cosechado por su compañero Latifi en todo el año.
Alpine vuelve a las andadas
Que tranquilos habíamos estado estas últimas 10 carreras. Casualmente el mismo número de Grandes Premios que llevaba Alonso puntuando y por delante de su compañero de equipo, Esteban Ocon. Sabíamos que esa racha acabaría más pronto que tarde, al igual que Fernando sabía que su motor debía cambiarse aunque hubiera que incurrir en penalizaciones. Monza era el lugar ideal para sancionar, ya que lo iban a hacer hasta 9 pilotos, pero claro, con Esteban ya penalizando, Alpine no veía claro que ambos pilotos se fueran al fondo de la parrilla el domingo. Decidieron arriesgar con el motor de un Alonso que tenía mucho más kilometraje que el de Ocon.
Pues sí, finalmente el coche del asturiano dijo basta. ¿Lo preocupante? El trato y las formas del equipo galo con su piloto español. Cuando el bicampeón era el más lento rodando con los mismos neumáticos que sus rivales preguntó si la pérdida de potencia que estaba experimentando en el despliegue de su energía eléctrica era normal, a lo que su ingeniero respondió que todo parecía estar en orden. A las pocas vueltas tuvo que abandonar evidenciando la inmejorable lectura de carrera que tiene Fernando y lo feo que pinta el final de temporada para él, ya que seguramente deba penalizar en Singapur, donde es muy complicado adelantar y remontar. Esteban tampoco puntuó.
La MaFiA
Parece que el problema de dirección de carrera no radicaba sólo en Michael Masi. El cúmulo de acciones de este fin de semana se acerca a una de las mayores ‘meteduras de pata’ de la organización. Pero el problema para la FIA está en que no solo hablamos de que se acabe la carrera bajo Safety Car cuando éste es decretado a falta de 7 vueltas para el final y con tiempo de sobra para retirar el coche, también se debe dar voz a las inexplicables sanciones o reprimendas para unos pilotos y para otros no (los límites de pista le quitaron el tiempo a Alonso pero no a Leclerc), también deben hacerse cargo de dinamizar el sistema de comunicaciones, toma de decisiones, o por ejemplo, emplear un sistema intuitivo y sencillo para organizar las parrillas de salida con penalizados. No solo Monza se queda con las ganas de una victoria de Ferrari, sino también con un final de carrera digno.
A pesar de todo, los resultados finales fueron los siguientes:








Comentarios