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ANÁLISIS GP ARABIA SAUDÍ🇸🇦 2023: "SALSA MEXICANA"

  • Foto del escritor: Soti
    Soti
  • 20 mar 2023
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 3 abr 2023

La segunda cita del calendario, celebrada en Yeda, se desarrolló bajo estas cinco claves


Foto: Getty Images
Sergio Pérez derrama champán sobre la cabeza de Alonso en la celebración del podio | Foto: Getty Images

Checo se suma a la fiesta

Si algo le faltó a la temporada anterior fue una verdadera batalla por el campeonato como sí hubo en 2021. Max Verstappen ganó 15 de 23 carreras y el único misterio estuvo en saber quién acabaría subcampeón, ya que el título se decidió a falta de cuatro citas para el final. En 2023 no puede haber mayor igualdad. Dos carreras y el líder, Verstappen, se distancia de su perseguidor, ‘Checo’, en un solo punto. Una victoria para cada uno y una vuelta rápida para Max le dan el liderato momentáneo al neerlandés. Lo que está claro es que el mexicano va a dar guerra desde el inicio.


En un fin de semana marcado, una vez más y parece ser la hoja de ruta de todo el año, por el inalcanzable ritmo de Red Bull, el bicampeón sufrió una rotura de palieres en la Q2 que le llevó a salir 15º el domingo. Pérez no iba a desaprovechar la oportunidad y se llevaría, de forma holgada, la pole. En carrera, sobre todo en la salida, otro gallo cantaría, ya que la tracción del Aston Martin de Alonso permitiría al asturiano liderar en la primera curva. Una vez el monoplaza austriaco entró en calor, el mexicano pasó al español sin problemas y, a pesar de la remontada del neerlandés, acabó ganando y consiguiendo su quinta victoria en Fórmula 1, cuarta en circuito urbano.



Aston Martin ilusiona, y mucho

La escudería británica no para de sorprender. Tampoco para de crecer y asustar a sus rivales. El contraste de este año con respecto a 2022 parece irreal, propio de un videojuego. De pelear por entrar en Q3 y rascar algún punto en carrera a ser el segundo coche por rendimiento en dos circuitos muy distintos entre sí. Si consiguen llegar a Imola, cita donde Aston Martin llevará su primer paquete de mejoras, con la menor distancia posible con respecto a Red Bull podrían quedar algunas posibilidades para soñar.


Tras conocerse el problema de fiabilidad de Verstappen en qualy y la sanción de 10 posiciones de Leclerc por montar la tercera centralita, Fernando Alonso quiso asegurarse el salir en primera línea de parrilla. El de Oviedo tenía clara la estrategia en carrera: aprovechar cualquier error de Pérez en la salida para intentar escapar de sus verdaderos rivales por repetir podio, George Russell -que salía 3º- y Carlos Sainz -que partía 4º-. Una vez que Pérez y Max emprendieron su particular batalla por la victoria, el español supo mantener a raya a ambos Mercedes para subirse, por segunda vez consecutiva, al tercer cajón y alcanzar así los 100 podios en F1.


Por otra parte, su compañero, Lance Stroll, tuvo que abandonar por un problema de fiabilidad en la vuelta 18 que provocó la salida del único Safety Car de la carrera. Aston Martin se marcha de Yeda con otro podio más, empatados a puntos con Mercedes en el campeonato de constructores y con mucha ilusión por ver qué les depara Melbourne, lugar donde la teoría indica que los coches verdes deben ir aún mejor.



La incompetencia de la FIA

La Federación Internacional de Automovilismo se está cargando este deporte. No viene de ahora ni de hace un par de años. Llevan siendo un lastre para la Fórmula 1 mucho tiempo. Colocan directores de carrera totalmente manipulables por los jefes de equipo, emplean el reglamento solo en algunas ocasiones, imponen sanciones desorbitadas y a destiempo y, lo peor, gastan cantidades ingentes de dinero para controlar que los equipos cumplan correctamente las sanciones que se les aplican y aun así no cumplen con su trabajo.


Este fin de semana, en un circuito polémico y de grandes emociones como el de Arabia Saudí, la FIA ha vuelto a demostrar su absoluta incompetencia. El sábado no fueron capaces de sancionar a Russell por molestar a Sainz en su primer intento de la Q3. En carrera solo advirtieron a un Lewis Hamilton que, merecedor de sanción, zigzagueó en varias ocasiones para defender posición. Además, permitieron que Alexander Albon rodara, poniendo en peligro a todos y a él mismo, una vuelta completa con un fallo en los frenos.


La gota que colma el vaso se encuentra en la incongruente sanción de 5 segundos que le impusieron a un Fernando Alonso que, al igual que muchos otros pilotos, se colocó mal en la caja de salida. El asturiano cumplió dicha sanción al parar, pero fue investigado y sancionado nuevamente por servir mal dicha penalización. La FIA, ya a final de carrera y sin posibilidad para Fernando de recuperar esa nueva sanción de 10 segundos, le retiró el podio durante unas horas al ovetense en beneficio de Russell. Finalmente, Aston Martin, en un ejercicio de equipo trabajador, presentó pruebas de casos anteriores por los que no se sancionó a otros equipos por acciones similares. De modo que se hizo justicia y recibieron de nuevo su merecido podio.



Mercedes y Ferrari no dan la talla

Tiene que ser complicado para Mercedes asimilar que hayan pasado de ser campeones indiscutibles y sin nadie que fuera capaz de replicarles a que un equipo cliente, como Aston Martin, les haya adelantado por la derecha y sea el que se encuentre más cerca de Red Bull. También tiene que ser difícil para Ferrari saber que no son la segunda escudería y, quizás, en muchos circuitos no tengan ni el tercer mejor coche.


Los que hablan son los números y éstos dicen que, en dos circuitos muy dispares entre sí, los alemanes y los italianos, además de estar a años luz de los austriacos de la bebida energética, están por detrás de Aston Martin en cuanto a ritmo puro. Mucho tendrían que mejorar ambos para tener posibilidades reales de ganar carreras.



McLaren, farolillo rojo

Los de Woking han demostrado que Baréin no fue un tropiezo. La clásica escudería británica pasa por uno de los peores momentos de su historia reciente. Un coche nervioso y sin estabilidad trasera en curva sumado a un incompetente ritmo en recta solo les permite luchar los sábados por entrar en Q3, los domingos por no perder muchas posiciones y, solo así, pelear eventualmente por conseguir entrar en zona de puntos. La mejoría de Haas, Williams y, sobre todo, de Alfa Romeo les han condenado a pelear con Alpha Tauri por no quedar últimos.


Los resultados finales fueron los siguientes:

Foto: @F1
Clasificación final GP Arabia Saudí | Foto: @F1

Foto: @F1
Clasificación campeonato de pilotos | Foto: @F1

Foto: @F1
Clasificación campeonato de constructores | Foto: @F1

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