ANÁLISIS GP BRASIL🇧🇷 2023: "DE OTRO PLANETA"
- Soti

- 6 nov 2023
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 20 nov 2023
La vigésima cita del calendario se desarrolló bajo estas cinco claves

Magic Alonso
La primera vez que me pasa. No sé ni por dónde empezar. No va a caber todo en tres párrafos. No debería caber todo en tres párrafos, aunque, pensándolo mejor, si Alonso ha sido capaz de mantener en Interlagos a un Red Bull detrás suya durante 20 vueltas no hay nada imposible. Pues así fue. El viejo, el gruñón, el retirado, al que le fallan ya los reflejos y al que, según voces exitosas de este deporte (no han ganado ni una carrera), se le notan todos y cada uno de sus 42 años ha vuelto a demostrar porqué es considerado uno de los mejores pilotos de la historia.
Siempre con coches inferiores. Incluso alguna que otra vez luchando contra su propio equipo. El asturiano no sabe lo que es ser favorito, pero para eso ya están sus manos. Para desequilibrar la balanza a su favor. En Brasil, una nueva oda a la Fórmula 1 le llevó a ser 4º en qualy y, a pesar del incidente con Ocon que le hizo sacrificar la carrera al sprint, a conseguir el octavo podio de la temporada.
Una gestión sublime de los tiempos por vuelta y de sus neumáticos le permitieron mantener a raya a un ‘Checo’ que volaba con los blandos. El mexicano cazó su DRS, pero hasta la penúltima vuelta no puedo adelantar al español. Éste, como si de un truco de magia se tratara, le devolvió la jugada en el último giro y acabó cruzando la meta 53 milésimas por delante del de Guadalajara. La vuelta al podio se debe también a la resurrección del AMR23. El conocido como “coche Frankenstein”, por su hibridez de piezas nuevas y viejas, permitió a Lance Stroll acabar 5º, quedarse a seis segundos del podio y sumar en total 25 puntos para el equipo británico.
Verstappen, a lo suyo
Con el permiso de Max, hoy tocaba empezar por la leyenda viva. El tricampeón también está camino de convertirse en algo muy grande. Son 17 victorias en 2023. Parecía imposible que rompiera el récord de victorias en un mismo año tras sus estratosféricas 15 de 2022. También parecía impensable que, con tan solo 26 años, estuviera a un triunfo de entrar en el podio de pilotos con mayor número de triunfos. El neerlandés ya acumula 52, mientras que Sebastian Vettel y el resto de fans esperamos cómo iguala las 53 del alemán en Las Vegas. Podría acabar el año como tercero destacado de esta clasificación histórica y poniendo ya el ojo en las 91 de Schumacher y en las 103 momentáneas de Hamilton.
Verstappen ha vuelto a ser inalcanzable en Sao Paulo. Hizo la pole, ganó la sprint race a pesar de no salir primero y dominó de principio a fin el domingo. Es cierto que Norris no quedó muy lejos, pero es que Max siempre da la sensación de que va un brazo por fuera y gestionando gasolina, neumáticos y motor. Por su parte, Pérez salió perjudicado del chaparrón de la qualy y no pudo ser más que 9º. El sábado acabó tercero y en la carrera se topó con un loco asturiano que le impidió, a pesar de tener un coche mejor y mucho más veloz en recta, subirse al podio de Interlagos. La buena noticia para el mexicano es que agranda su ventaja con respecto a Hamilton por el subcampeonato.
Norris salva a McLaren
Lo entretenido que es siempre el Gran Premio de Brasil impide que se atienda a todas las variables y sucesos. Uno de los aspectos más importantes del fin de semana es que McLaren ha tenido, sobre todo en las clasificaciones, el mejor coche de la parrilla. Impacta que no sea un Red Bull, pero impacta más todavía que lo sean los que empezaron el año siendo prácticamente los peores en cuanto a ritmo puro. Sin ideas en invierno y “cogiendo conceptos” de los rivales. Así se han pasado el 2023 los de Woking.
En Interlagos, Norris y Piastri se vieron perjudicados, al igual que la gran mayoría, por la tormenta que azotó al circuito en plena Q3. El británico no pudo ser más que 6º, mientras que el australiano clasificó 10º. El sábado fueron algo mejor, ya que Lando hizo la pole para la sprint race, aunque acabó segundo. El domingo, Oscar sufrió un toque en el inicio que le hizo ir a contracorriente toda la carrera. Hizo la resalida desde el pit lane, acabó último y fue doblado por un Norris que supo ver las carencias de los Aston Martin en la salida para colocarse desde el inicio en segunda posición. No pudo con Max, pero, como consolación, acabó a tan solo ocho segundos de él.
Mercedes y Ferrari caen en picado
Estrepitoso rendimiento de los alemanes y de los italianos en tierras brasileñas. Empezando por Mercedes, los ocho veces campeones del mundo fueron el equipo con mayor degradación. El que parecía ir más fino, a pesar de tener una sanción en parrilla, era Russell. George clasificó bien en las qualys y en las carreras mostró un ritmo superior al de su compañero. Un problema de fiabilidad le llevó a abandonar en la vuelta 58. En cambio, Hamilton experimentó mejores sensaciones en las clasificaciones que en las carreras. En la sprint quedó 7º de milagro y el domingo, habiéndose colocado 3º en la salida, fue cayendo hasta la definitiva 8º posición.
Con respecto a los de Maranello, Sainz se asemejó a Hamilton, mientras que Leclerc encontró mayores similitudes con Russell. Dicho de otra forma, el piloto con mayor ritmo acabó abandonando, frente al segundo que sí vio la bandera a cuadros. Charles, a pesar de clasificar 2º y quedar 5º en la sprint, se estrelló en la vuelta de formación por un problema hidráulico. Por su parte, Carlos no pudo ser más que 8º y 9º en las dos clasificaciones y, además, acabó 8º en la carrera corta. Al menos, el madrileño pudo desplegar un buen ritmo rodando 6º el domingo, aunque le fue imposible atrapar a Stroll.
¡Larga vida a Interlagos!
Cuando la Fórmula 1 mete la pata introduciendo en el calendario circuitos de broma, sin espectacularidad, sin variedad estratégica, a una sola parada y sin degradación se dice. Cuando renueva señores circuitos, como lo es Interlagos, hasta 2030 también hay que decirlo. El trazado de Sao Paulo es perfecto. Permite batallas rueda a rueda desde la recta principal hasta la curva 7. En cualquier momento puede caer un chaparrón que haga enloquecer al pronosticador más cuerdo. Como mínimo, dos paradas. Y, por si fuera poco, las carreras al sprint, a diferencia del resto de ocasiones, son divertidas. Es una oda a la ingeniería. No tiene punto negativo. Debería recuperarse como última cita del calendario. Con lo de ayer, me sobra lo que venga en Las Vegas y Abu Dhabi.







Buen artículo!
Enhorabuena por el artículo
Carreron del Nano, Soti. Me
faltó una cosa nada mas( (tu) pero disfruté mucho de la carrra. buen artículo como siempre.