ANÁLISIS GP JAPÓN🇯🇵 2023: "HEXACAMPEONES"
- Soti

- 25 sept 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 9 oct 2023
La decimosexta cita del calendario se desarrolló bajo estas cinco claves

Fue bonito mientras duró
Seis títulos mundiales. 2010, 2011, 2012, 2013, 2022 y 2023. La capacidad que tiene Red Bull para comprender una nueva normativa y adaptar el desarrollo de sus monoplazas según las actualizaciones y cambios del reglamento es verdaderamente admirable. Es cierto que Singapur se les atragantó, pero, tras el tropiezo puntual de Marina Bay, la escudería de la bebida energética ha sabido resurgir para volver al nivel mostrado durante todo el año. La verdad es que, a falta de seis carreras, han conseguido el título de constructores, pero lo que también hay que remarcar es el contraste entre sus pilotos.
Empezando por Verstappen, el vigente campeón, en su carrera por conseguir el tercer mundial, dominó todas las sesiones del fin de semana y no tuvo rival ni en qualy, donde le sacó casi seis décimas a Piastri. Son 400 puntos los que ya suma Max. De hecho, tiene más que cualquier otra escudería, por lo que podría correr solo. Incluso sin un Pérez que tuvo que abandonar por dañar el coche tras chocar con Hamilton y Magnussen. Por cierto, el neerlandés podría ser tricampeón del mundo ya en Qatar. Desolador.
McLaren, los mejores del resto
Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. Si no puedes ganar, bueno es un empate. Estas dos frases típicas del deporte se pueden traducir en clave Fórmula 1 como: “Si no se puede ganar, al menos hay que tocar podio”. Pues bien, ante la imposibilidad de disputarle la victoria a Verstappen y Red Bull, los de Woking trajeron a Suzuka el paquete de mejoras para ambos monoplazas con la intención de ser las alternativas a los austriacos.
Es por eso que, tanto Norris como Piastri, corrieron en el mítico circuito japonés con la versión mejorada del McLaren, un monoplaza hecho a partir de las aportaciones y descubrimientos de otros equipos, pero que, a fin de cuentas, funciona. Oscar clasificó 2º, aunque el hecho de que su ritmo de carrera no fuera tan bueno como el de Lando, que partía 3º, hizo que el muro decidiera asegurarse las dos posiciones restantes del podio apostando por el británico en segunda posición y por el australiano en tercer lugar.
Leclerc aguanta la presión
Si bien es cierto que las últimas carreras de Leclerc habían sido insuficientes, en Japón volvió a ser el siempre. Tanto en Monza como en las calles de Singapur, el monegasco reconoció no estar en sintonía con el coche y sentirse presionado por Carlos. Tan solo ha necesitado un fin de semana para volver a tener un ritmo competitivo. Clasificó en cuarta posición y la supo mantener en todo momento, incluso en el momento en el Russell se convirtió en una chicane móvil tras apostar por la estrategia a una parada.
El otro pupilo de la escudería de Il Cavallino Rampante, Sainz, fue perjudicado por su propio equipo. Tras tener que claro que la estrategia óptima era la de dos paradas, Ferrari decidió parar a Charles en la misma vuelta que Hamilton para protegerse del británico, pero, en un circuito donde el undercut es tan poderoso, a Carlos lo pararon 4 vueltas después, por lo que perdió la posición con ambos Mercedes. Por suerte, Mercedes no supo jugar sus cartas a la perfección y adelantó en las últimas vueltas a Russell para quedar 6º.
Mercedes no cae, del todo
Aunque en los últimos días se ha rumoreado que los alemanes han sido uno de los equipos más perjudicados por la directiva técnica, Suzuka no ha sido la consagración para dejar de confiar en el proyecto de ‘las flechas plateadas’ de ser subcampeones. Es cierto que, en esta segunda mitad de temporada, habían sido los mejores en cuanto a degradación y buen ritmo en tanda larga, pero que han llegado McLaren y Ferrari y les han robado la cartera.
En Japón, Hamilton y Russell solo pudieron clasificar en 7º y 8º posición, respectivamente. Sin embargo, en carrera fue otra historia, ya que decidieron jugar con estrategias diferentes para cada piloto. Aun así, el ritmo similar que mostraron ambos nos regaló increíbles batallas entre compañeros de equipo. Dos paradas para Lewis y una para un George que iba a esperar a una ventana de oportunidad que nunca llegó. Esto hizo que el ‘63’ tuviera un ritmo muy lento a final de carrera, por lo que fue el sacrificado frente a la amenaza de Sainz en las últimas vueltas. Finalmente, el heptacampeón acabó quinto y el campeón de F2 en 2018 terminó en la séptima plaza.
Alonso salva los muebles
Otro fin de semana más siendo lo único destacable de Aston Martin y ya no sé cuántos van. Bueno, sí que lo sabemos. Solo nos valdría con repasar los 16 Grandes Premios que llevamos en 2023 para darnos cuenta de que el asturiano es el único piloto de la parrilla que ha estado presente en todas las Q3 de la temporada. En Suzuka, circuito fetiche para el ovetense, Alonso partió 10º y en la salida ya nos regaló una vuelta al pasado con los 4 adelantamientos que efectuó. Salir con blandos y pensar que su pelea era con los Alpha Tauri le llevó a defenderse de los ataques estratégicos de Lawson y Tsunoda.
Ya con los duros, el AMR23 y Alonso eran uno. Undercut tras undercut consiguió colocarse virtualmente en el podio. Sin embargo, con la aparición de Ocon y la endiablada velocidad punta de su Alpine, las esperanzas del ovetense se diluyeron. Decidió volver a montar otro duro para superar al francés, pero, aunque lo consiguió, sus posibilidades de cazar a los Mercedes y a los Ferrari se vieron reducidas a la nada. Finalmente, acabó 8º, por lo que consiguió maquillar un poco la sangría de puntos que le está recortando McLaren a Aston Martin.
Los resultados finales fueron los siguientes:







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