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El Barça y Europa, relación rota

  • Foto del escritor: Luis Rodríguez
    Luis Rodríguez
  • 14 oct 2022
  • 4 Min. de lectura

El conjunto culé afronta una dramática eliminación en Champions con la gran sombra de los antecedentes en la competición


Fotografía de: fcbarcelona.es

El Barcelona atraviesa un mal momento en su relación con Europa. Es parecido a la pareja en la que ambos extremos no quieren continuar juntos, pero se dan otra oportunidad. El club blaugrana promete dar más de sí en la relación y pide a la competición continental que espere, pero de una manera u otra nunca da la talla cuando más se necesita. Este año, y a la espera de que mejoren las cosas, los culés han hecho el mayor esfuerzo económico de los últimos años para lograr seducir a 'La Orejona', pero parece que la estrategia ha hecho aguas y están condenados de nuevo a competir por un trofeo atípico, que causaba terror en la afición hasta que el año pasado sus caminos se encontraron tras más de dos décadas sin saber nada de ella: la UEFA Europa League


La temporada 2021/22 fue una temporada para el olvido en la ciudad condal y todavía siguen habiendo fantasmas y ecos de una temporada para olvidar que provocó un gran seísmo en la institución producto de la grandísima deuda heredada de una directiva incompetente y de la marcha del jugador más importante de la historia del club. Con Joan Laporta al mando, la nueva directiva del Barça llevaba a cabo las tan famosas 'Palancas' que permitirían al club traer esa nueva ilusión al conjunto blaugrana que les hiciera de una vez por todas soñar con la UEFA Champions League y dejar a un lado el paso dramático por Europa League, arruinado por el Eintracht de Frankfurt en cuartos de final.


Se mascó la tragedia en el Giuseppe Meazza

Fotografía de: fcbarcelona.es

El Barcelona visitaba Milán con la vorágine de la derrota en Múnich provocada por el tan buen juego desplegado en Alemania. El Inter de Milán recibía a los culés con una racha negativa en la Serie A que hacía que el Barcelona llegara a Italia partiendo como gran favorito para las casas de apuestas, periodistas y aficionados. En un atascado encuentro para los de Xavi Hernández, saltó la sorpresa: un gol al borde del descanso de Çalhanoğlu hincaba una mortal estaca a los blaugrana que no sabrían darle la vuelta al marcador y verían como sumaban otro cero a su cuenta personal.


Las bajas se hacían notar en defensa y los delanteros estaban omnipresentes aquel día. La derrota en el Giuseppe Meazza de Milán los condenaba a hacer una fase de grupos perfecta, recibiendo a los italianos en casa, para después conseguir la heroica frente al Bayern de Múnich en el Camp Nou y visitar al Viktoria Plzen con un cómodo estatus dentro del grupo. Pero todo aquello fueron solamente vuvuzelas y el partido en el norte de Italia quedaría como el principio de la nueva recaída en la relación entre el FC Barcelona y la UEFA Champions League



Gerard Piqué reflejó a la perfección las carencias de este Barça
Fotografía de: FC Barcelona Noticias

El central español pidió calma, en un error garrafal, en la jugada del primer gol del Inter de Milán. Y precisamente lo que menos necesitaba el FC Barcelona en ese momento era lo que el defensa demandaba. Piqué hizo entrever en sí mismo falta de preparación y de confianza, dejando que los italianos pusieran las tablas en el marcador y estando inconsistente en el encuentro, con fallos propios de un juvenil y de inexperiencia. ¿Tuvo toda la culpa él? Claramente si se quiere culpar a Piqué de esta situación catastrófica algo no funciona en la mente de dicho aficionado.


Xavi Hernández se equivocó. Sí, es humano, todos nos equivocamos. El planteamiento del entrenador de Terrassa fue exactamente el mismo que el planteado en Milán: mismo once, misma táctica y mismo objetivo. En casa siempre dicen que si algo no funciona, que lo rechacemos, que no lo volvamos a usar, porque si falla una vez, lo más probable es que vuelva de nuevo a dar errores. Y así fue; el conjunto culé fue una réplica, con la excepción del enchufe de Lewandowski esa noche y las espectacularidades de Pedri y Gavi, de lo que pudimos ver en Italia. Imprecisos en el pase y una sensación desde el minuto uno de estar como si se estuvieran jugando los cuartos en el minuto 90.


La prisa y la imprecisión del FC Barcelona fueron dos cosas que los de Simone Inzaghi supieron aprovechar en todo momento. Los italianos pudieron matar las posibilidades del Barça bien temprano pero un imperial Ter Stegen y la fortuna del larguero fueron el sostén del club blaugrana esa noche. En la segunda mitad y con el error garrafal de Piqué, el Barça se plantaba en el área, pero como si de una fácil tarea se tratara, el Inter llegaba pocas veces, pero las que llegaba las aprovechaba para encender la llama del miedo en el cuerpo de los culés. Eric García, quien está firmando un arranque de temporada espectacular, tuvo otro error garrafal en el gol de Lautaro y si las posibilidades eran pocas, con este gol se ponían bien complicadas las cosas. El gol de Lewandowski fue como un desfibrilador a última hora en un quirófano: sacaba al Barça de la morgue para meterlo en la UCI.



¿Qué pasa ahora con Xavi Hernández?
Fotografía de: fcbarcelona.es

Se habló en el post partido del miércoles de la posibilidad del cese del entrenador español como entrenador del FC Barcelona. Es una posibilidad que el Barça debe de tener como algo muy lejano. Xavi supo colocar al equipo segundo el pasado año, recibiéndolo en octava posición y con la confianza nula. Este año, en Liga, tiene al equipo en primer lugar, con un sólo gol encajado, demostrando solvencia y con Robert Lewandowski como máximo goleador de LaLiga Santander.


Aquello que sí le falta a Xavi como entrenador es la experiencia. Los errores tácticos que tuvo en estos dos partidos fundamentales no son propios de un experimentado entrenador y su carácter de técnico novel en Europa pasa factura. Estas cosas pueden pasar, y si juntas los errores arbitrales con los errores tácticos, te sale un cóctel mortal para los culés.


El futuro de la relación se antoja un año más insalvable: el Barça no depende ya de sí mismo y hasta puede que juegue la penúltima jornada de UEFA Champions League sabiendo que es equipo de Europa League, un año más. Las lesiones, los errores y la inconsistencia en Europa tienen a este trasatlántico haciendo aguas, y con él se van 25 millones de euros del presupuesto de estas salvadoras 'palancas', algo que preocupa en la cúpula culé.

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