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España: Más luces que sombras, más certezas que dudas

  • Foto del escritor: Naim Martinez jimenez
    Naim Martinez jimenez
  • 4 dic 2022
  • 5 Min. de lectura

Los de Luis Enrique afrontan las eliminatorias tras una victoria, un empate y una agria derrota


Fotografía: Sport
Fotografía: Sport

La selección española ya se encuentra en octavos de final del mundial. El combinado de Luis Enrique se ha clasificado con sufrimiento pero, aun así, ha dejado muy buenas sensaciones de cara a las eliminatorias. Les espera el líder del grupo F, Marruecos. Los africanos han sido una de las revelaciones de Qatar 2022 y han quedado por encima de Bélgica y Croacia mostrándose como uno de los equipos más rocosos de la cita mundialista.


Análisis de la fase de grupos

Costa Rica

El inicio de mundial fue un catatónico golpe sobre la mesa por parte de los españoles. Los pupilos de Luis Enrique endosaron un '7' a Costa Rica que no mostró ninguna capacidad de defenderse ante el vendaval ofensivo que acaecía. En este partido, España salió con Rodri de central (al igual que ante Portugal en la Nations League) y sin delantero centro referencia. Asensio, Dani Olmo y Ferran Torres fueron de la partida en la línea ofensiva y tuvieron gran peso en la brillantez del equipo al convertir en difusa esa línea de tres puntas; intercambiando posiciones, intercalándose con los dos interiores (Pedri y Gavi) que habían adelantado mucho su posición para atacar desde el principio la prisión y estaban generando situaciones de ventaja con triangulaciones efectivas, como se pudo ver en el primer gol del partido.


Entre todo lo bueno, hay dos cosas a destacar en este partido. La primera de ellas es la presión aplastante, el corte de líneas de pase y cómo, tras recuperar el balón, siempre había un hombre libre que se ofrecía generaba la ventaja. Aun así, lo más chocante del partido fue lo insaciable que se mostró 'La Roja' presionando de la misma forma tras el 6-0 que en el inicio del partido. Luis Enrique también fue capaz de contagiarle esa viveza y ese coraje a los que salieron desde el banquillo; Carlos Soler, Morata, o Nico Williams salieron como aviones y mantuvieron la tónica inicial del resto del equipo


Alemania

Llegaba la segunda jornada y el primer test serio para la selección. Alemania llegaba con necesidades tras su derrota 1-2 ante Japón en la primera jornada. El duelo se saldó con 1-1, con una igualdad pasmosa y dejando detalles muy interesantes. En la primera mitad vimos una selección española que estaba imponiendo su fútbol en el mediocampo y que estaba consiguiendo minimizar el impacto de jugadores como Joshua Kimmich e İlkay Gündoğan. España se volvió a presentar al partido sin un '9' puro y fue Ferran Torres el que tomó las riendas del ataque generando varias ocasiones de peligro (y fallándolas) pero, sin duda, el nombre de la primera mitad fue Pedri. El canario contemporizó el fútbol en la primera parte y dotó de una lógica aplastante cada jugada de su equipo con lecturas perfectas, movimientos fantásticos y una precisión de cirujano, además de todo esto, el futbolista culé fue uno de lo más dedicados en la presión y no negoció el esfuerzo en ningún momento.


Comenzó la segunda parte y España continuó intentando ser protagonista, pero había un chico al otro lado del campo que pedía los focos sobre él a base de puro fútbol: Jamal Musiala. Al igual que Pedri fue el amo y señor de los primeros 45 minutos, Musiala no dudó en tomar su testigo tras el ecuador del encuentro. La joven estrella alemana se mostró más incisivo cerca del área, embelesó con dulces gestos técnicos y con una interpretación escandalosa del juego.


Según avanzaban los minutos, los hombres de la 'Mannschaft' se mostraban más agresivos pero seguían siendo planos en ataques. España se sentía sin colmillo e incapaz de forzar a un Neuer que llevaba descansando desde su intervención a un disparo de Dani Olmo en los primeros compases de partido. En busca de un salto ofensivo, Luis Enrique dio entrada a Álvaro Morata que consiguió abrir la lata en el minuto 64 tras una buena incorporación al ataque de Jordi Alba.


Tras el gol, llegaba el momento clave del partido; Luis Enrique cambiaba a Koke por Gavi y España perdía el control del mediocampo. Sobre el papel, Koke aportaría control de balón y manejaría mejor los tiempos del partido que un revolucionado Gavi, pero no pudo el movimiento no pudo salir peor. Koke se vio absolutamente fuera de ritmo y, a pesar de estar fresco, se notó que era el futbolista menos capaz físicamente de los 22. Esta incapacidad del jugador del Atlético de Madrid fue lo que terminó de darle la batuta a Alemania que, tras varias acometidas, encontró el empate en el 84 tras un potente remate del recién incorporado Füllkrug. El partido acabó con los alemanes muriendo en la orilla buscando el segundo.


Japón

Esperaban los nipones en la jornada final con España buscando asegurar la primera plaza del grupo. La selección española salió a resolver el partido sin especulaciones y se encontró pronto con un gol de Morata en el minuto 11. El resto de la primera parte fue bastante más plana por parte de los dos equipo. Como apunte, en España vimos a un Pedri más apagado partiendo como interior desde demasiado arriba, esto le dificultaba su participación en la creación de juego.


Comenzó la segunda parte y con ella la pesadilla española. Japón salió de forma agresiva buscando forzar el error de España y lo consiguió. En el minuto 48, Unai Simón cometió un fallo grosero en el pase que, con ayuda de Balde, permitió un lanzamiento desde fuera de Ritsu Dōan en el que el portero, nuevamente, pudo hacer algo más. Aunque ahí no terminó todo, solo tres minutos después, en una internada por la banda defendida por Dani Carvajal, Ao Tanaka marcó el segundo tras un pase en el que se creía que el balón había salido por línea de fondo. Desastre.


El resto de la segunda parte fue un monólogo con balón de una España que introdujo a Asensio, a Ansu Fati (primeros minutos en el mundial) y a Nico Williams buscando una verticalidad que no supieron aportar. Los nipones consiguieron cerrarse muy bien por dentro y solo Pedri fue capaz de romper líneas en ocasiones. Por las bandas, España se vio sin ideas y sin desborde, además, de que fue bien forzado por Japón a jugar por los carriles al no tener un delantero referencia que pudiera hacer buenos esos centros.


Durante minutos España estuvo fuera por la temporal victoria de Costa Rica a Alemania. Finalmente, los teutones consiguieron una estéril victoria sobre los centroamericanos que ha permitido a España clasificarse a la fase eliminatoria como segunda de grupo por detrás de Japón.


¿Qué esperar de Marruecos?

Marruecos se ha hecho fuerte durante todo el mundial en torno a su sistema defensivo. Romain Saiss, Naif Aguerd y Sofyan Amrabat, entre otros, han sido los baluartes defensivos de este equipo que solo ha encajado un gol en todo el mundial y fue en propia puerta porque, además, este equipo tiene un portero de garantías en Bono.


Aun así, lo más curioso del equipo Marroquí es su forma peculiar de crear en ataque. A pesar de contar con jugadores de talento arriba como Boufal o En-Nesyri, el fútbol de ataque parte de su lateral dercho, Hakimi Achraf, y de Hakim Ziyech. Especialmente el lateral es el núcleo duro de la ofensiva africana y será importante saber la lectura que realizará Luis Enrique sobre ello, podríamos ver un intercambio de posición entre los interiores y que sea Gavi el que presione esa zona del campo.


En definitiva, el partido será a cara de perro para España. Marruecos no necesita nada para meter gol y van a plantear un partido muy físico en el que los españoles deben saber brillar con balón. Sobre el papel, los europeos son favoritos, pero si hay algo se ha visto en esta Copa del Mundo son las sorpresas y los batacazos.






 
 
 

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