Todas las fichas al 7
- Naim Martinez jimenez
- 22 oct 2022
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 29 oct 2023
Año IV del proyecto Kevin Durant- Kyrie Irving en Brooklyn Nets, nuevamente con un equipo para aspirar a todo

Nueva temporada para la etapa Kevin Durant-Kyrie Irving en Brooklyn. Tras una temporada decepcionante condicionada por la ausencia casi total de el '11', las lesiones de KD y el traspaso forzado por James Harden, los neoyorquinos se presentan a la 2022/2023 con un auténtico plantillón. El 'fichaje' de Ben Simmons, la adquisición de Royce O'Neale, el regreso como jugador a tiempo completo de Kyrie y demás refuerzos hacen de los Nets un equipo muy completo en todas las líneas. Aun así, si este equipo entra en la terna de los favoritos al dorado es por tener en plantilla a uno de los mejores jugadores del siglo, al (quizás) mejor anotador de la historia: Kevin Wayne Durant.
Caos absoluto en las últimas temporadas
Nos remontamos al 30 de junio de 2019, primera noche de agencia libre. Brooklyn Nets da el 'pelotazo' del mercado y firma a Kevin Durant y a Kyrie Irving dando lugar así a uno de los proyectos más ambiciosos de la última década. Durant venía de su exitoso periplo en Golden State que se cerró con esa fatídica rotura del tendón de aquiles en el G5 de las Finales de ese mismo año. Por otro lado, Irving se encontraba en Boston Celtics, adonde fue buscando sacarse de encima la sombra de LeBron James y a intentar liderar su propio proyecto en el cual término con una relación completamente rota con el vestuario y la afición por parte de Kyrie.
La primera temporada del proyecto fue un mero trámite. Kevin se estaba recuperando de su lesión y el base tuvo muchos problemas físicos durante la campaña. Esto hizo que el equipo perdiera en primera ronda ante Toronto Raptors en Playoff sin oponer mucha resistencia.
- La aventura Harden
La segunda temporada del proyecto tuvo un comienzo espectacular. La pareja de estrellas se veía enchufadísima y la rotación, ya dirigida por Steve Nash, era muy completa con jugadores como Caris Levert o Jarrett Allen. Pero surgió una oportunidad de mercado histórica.
Tras 8 años siendo la cara de la franquicia, James Harden pidió salir de Houston Rockets. Esto derivó en que varios equipos de la élite comenzaran a cuadrar sus mejores ofertas para intentar que 'La Barba' recalara en sus filas. Harden, desde un inicio mostró su deseo de acabar en Brooklyn o en Philadelphia y, tras unas negociaciones más sencillas de lo esperado, el MVP 2018 se marcharía a Nueva York a formar un 'Big Three' totalmente histórico. Quizás el mejor trío ofensivo de la historia.
La temporada regular fue algo atípica, hubo muchos problemas de salud de las tres estrellas, esto hizo que no pudieran coincidir mucho en pista. Aun así, acabaron segundos de la Conferencia Este enfrentándose así a los Celtics en 1ª ronda. El trío llegó a tiempo a las eliminatorias y le pasó por encima a los 17 veces campeones, la NBA estaba en shock. El lema 'Scary Hours' fue tomando más fuerza, eran indefendibles: el mejor anotador del mundo y el mejor manejador de balón de la historia como ejecutores y el jugador más imparable en ataque de los últimos años como facilitador. Un rodillo.
En la 2ª ronda se enfrentarían a los Milwaukee Bucks de Giannis Antetokounmpo. La serie comenzaría con malas noticias para los Nets: James Harden se lesionó en el primer minuto de partido cambiando por completo el panorama de la serie. Aun así, con unas actuaciones antológicas de Kevin Durant y de Kyrie Irving, los Nets pusieron el 2-0 en la eliminatoria. La serie se iba a Milwaukee y, tras una victoria de los locales, llegaría el catastrófico 4º partido de la serie en el que Kyrie Irving caería lesionado. El 'momentum' era totalmente para los Bucks mientras que los Nets se encontraban abatidos mentalmente. La serie volvía a Brooklyn.
El 5º encuentro fue de película. James Harden volvió al quinteto local sin haberse recuperado y se le vio demasiado renqueante, todo eran adversidades en Brooklyn hasta que apareció él, hasta que apareció el mejor jugador del mundo, hasta que apareció Kevin Durant .

Con un triple-doble de 47 puntos, 17 rebotes y 10 asistencias, Durant consiguió vencer a los Milwaukee Bucks y poner por delante a su equipo en la serie, una de las mejores actuaciones de la historia de los Playoffs. La serie se pondría 3-3 tras una nueva victoria de los Bucks en Wisconsin y todo se decidiría en un G7 en el Barclays Center.
En el séptimo y definitivo partido tuvo lugar otra actuación estratosférica de Kevin Durant en la que batió el récord de más puntos en un séptimo partido de la historia de la NBA. El alero anotó 48 puntos, cogió 9 rebotes y dio 6 asistencias. A pesar de todo, el partido tuvo el desenlace más cruel posible cuando, estando perdiendo por dos puntos a falta de un segundo, KD metió un triple que les hubiese dado el pase a la final de la Conferencia Este si la punta de su pie no hubiera pisado la línea, convirtiéndolo así en un tiro de dos puntos. Milwaukee se impuso en la prórroga y puso fin al segundo año del ambicioso proyecto neoyorquino.
Las creencias de Kyrie salieron muy caras
La temporada 2021-2022 comenzó con problemas para los Nets. En plena crisis COVID, los mandatos de ciertos Estados, incluido Nueva York, obligaban a la población a vacunarse para poder acudir a eventos deportivos y esta norma no eximía a los deportistas de su cumplimiento. Esto es algo que no gustó a Kyrie Irving, ya que el base decidió no vacunarse dejando así al equipo sin una de sus estrellas.
La temporada tuvo un comienzo raro, muchas bajas por COVID, un Harden algo errático en la anotación pero, aun así, Brooklyn se encontraba arriba en la clasificación aupado por un Kevin Durant que comenzó la campaña siendo uno de los competidores más serios para el MVP. Pasados los primeros meses de competición, Steve Nash decidió que Kyrie Irving volvería a la dinámica del equipo y que jugaría en los Estados en los que le estuviera permitido no estar vacunado, volvía el 'Big Three'. Kyrie regresó, pero la mala fortuna se volvió a cebar con la franquicia y Durant se lesionaría dos meses provocando que los Nets pegaran un bajón muy significativo que derivaría en muchas discrepancias en la plantilla. Esta negatividad que envolvía a los de Nash acabó con James Harden pidiendo ser traspasado. El '13' fue enviado a Philadelphia a cambio de Ben Simmons, Seth Curry, Paul Millsap y assets de Draft.
Ben Simmons venía de estar apartado del equipo tras negarse a jugar más con los 76ers tras la eliminación de los últimos Playoff. Su 'fit' en Brooklyn parecía ideal, estaba rodeado de anotadores y tiradores y aportaría calidad en la elaboración y unas cualidades defensivas que escaseaban en los Nets. El base, en principio, estaría fuera debido a tener que tomarse un tiempo de reacondicionamiento competitivo en los que estaría sometido a tratamiento psicológico por los problemas que había tenido el jugador en sus últimos meses en 'Philly'.
En medio de todo esto el equipo seguía bajando puestos en la clasificación, llegando a estar muy de cerca de caerse del Play-In. Con Durant y Simmons fuera y con Irving jugando muy pocos partidos, los de Nash habían entrado en una espiral de derrotas de la que salieron muy damnificados a todos los niveles. KD regresó y, con el levantamiento del mandato COVID en Nueva York, Kyrie ya podía jugar los partidos de local. Esto levantó el nivel del equipo y consiguieron clasificarse al Play-In como séptimos en la tabla. Una vez allí, entraron a Playoffs venciendo a los Cleveland Cavaliers.
Llegó la hora de la verdad y el equipo se cayó por completo. Boston Celtics tendría, nuevamente en 1ª ronda, su revancha ante Brooklyn Nets y el correctivo fue severo. Tras un primer partido disputado en el que los Nets, con exhibición de Irving incluida, estuvieron a punto de conseguir la victoria, los neoyorquinos no volvieron a presentar oposición. Boston barrió a los Nets con un justo 4-0 en una de las peores series de la carrera de Kevin Durant.
- Espantada general
Viendo el transcurso de la temporada anterior, la directiva decidió no ofrecerle una renovación con un contrato máximo a Kyrie Irving. Esto molestó al '11' que solicitó a la franquicia ser traspasado a Los Ángeles Lakers. La oferta de los angelinos fue insuficiente para los directivos de Brooklyn por lo que, tras no encontrar un acuerdo, Kyrie terminó cogiendo su Player Option de 36.5 M de dólares para jugar una temporada más en Nueva York.
Todo estalló cuando, harto de las decisiones de Irving, Kevin Durant pidió también el traspaso. Alerta roja.
Muchos equipos buscaron hacer una oferta por KD, pero todas se quedaron cortas para los Nets que solicitaban: 4 picks de primera ronda, un All-Star joven y jugadores jóvenes de buen nivel. Oferta prácticamente inalcanzable.
Ante esta situación, Durant le comunicó al dueño de la franquicia, Joe Tsai, que se quedaría a cambio de que despidiera a Steve Nash y a Sean Marks, General Manager del equipo. Tsai se mostró contundente y rechazó la propuesta del alero. El culebrón terminó con la estrella quedándose en el equipo por la falta de ofertas de renombre.
Nuevo (¿y último) capítulo
Ahora comienza la cuarta temporada de esta etapa tan convulsa de la franquicia y de la carrera de las dos estrellas. Por lo visto en el training camp, la plantilla está unida y van todos a una. Las incorporaciones de Royce O'Neale y de TJ Warren pueden significar subir un escalón a nivel de profundidad de plantilla, además del regreso del esperado Ben Simmons.
Después de todo, Nash cuenta con una de las mejores plantillas de la liga. Tiene profundidad, una nómina envidiable de tiradores liderada por Seth Curry, un potencial defensivo tremendo con Simmons y Nic Claxton (del que se espera un salto cualitativo) y con dos estrellas que, a pesar de todo, si están bien pueden ser el mejor dúo de la liga. El techo es bestial.
Aun así, las dudas están ahí y no son pocas, ¿se mantendrán sanos KD y Simmons?, ¿querrá Kyrie jugar al baloncesto esta temporada?, ¿será capaz Nash de gestionar este equipo en los momentos importantes? Si bien hemos dicho que el techo es alto, el suelo es más bajo de lo que muchos se piensan.
Sin el peso de ser favoritos, Brooklyn tiene toda la temporada regular para ajustar su equipo de cara a Playoff. Con Simmons de generador, se debería abandonar la idea de que Irving y Durant se jueguen un 2x2 en todas las posesiones claves. El quinteto esperado, con Kyrie-O'Neale-KD-Simmons-Claxton, cuenta con cuatro buenos defensores, tres grandes tiradores y otros tres generadores.
En definitiva, han pasado ya más de tres años desde el inicio de este viaje. Tras mil polémicas, pasos fugaces de estrellas y llegadas de otras, se encuentran en el punto de partida. La temporada ha comenzado y las fichas están en la mesa, la bola rueda. En Brooklyn lo tiene claro, a pesar de todo, todas las fichas van al '7'. No podrían estar en mejores manos.




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